A través del portillo

El atardecer reflejado en el cristal del portillo de mi camarote, mientras surcamos el Atlántico rumbo a las Islas Afortunadas. Bajo este portillo escribo estas entradas.

A bordo del Reyes V, en la Mar. En algún lugar entre las islas y la Península, primer tornaviaje. A 19 de marzo del 2011. Sábado. Estoy escribiendo ahora en un marco delicioso. Conseguí abrir el portillo de mi camarote; costó lo suyo, debía llevar décadas herméticamente cerrado. El calor comenzaba a ser muy molesto, bochornoso. Ahora la brisa atlántica refresca el interior de mi camarote, deslizándose entre mi camisa medio desabrochada y mi piel, recién salida de la ducha...

Luces en el fondeadero

La consola del timonel, en el puente. Al fondo la línea de luces de la costa, en la que destaca en destello del faro de Chipiona.

A bordo del Reyes V, fondeados. En los 36º 49,8’ de latitud norte, 006º 33,7’ de longitud oeste A 11 de marzo del 2011. Viernes. Hace un rato que tomé la guardia nocturna. Otro día más fondeados frente al río Guadalquivir, el río grande de los moros, a espera de órdenes. Todo parecía indicar que levaríamos anclas hoy viernes para remontar el río hasta Sevilla, pero finalmente no será hasta mañana... si no hay nuevas sorpresas.

En mitad de la noche

Olas tempestuosas al amanecer.

Desperté sobresaltado en mitad de la noche; había habido un cambio en el rumor de máquinas, el monótono ronroneo de los inmensos motores del buque había cambiado.

El Reyes V se hace a la Mar

Avistamos un tornado navegando el Océano Atlántico, en los 42º de latitud.

Acabamos de terminar la comida. Sólo estábamos el primer oficial y yo en la cámara de oficiales, los salientes de guardia.

Días en Villagarcía de Arosa

El portalón de popa del Reyes V, con la rampa posada en el muelle. En el centro se puede apreciar la ventana de la pequeña caseta del control de carga.

A bordo del Reyes V, atracados en Villagarcía de Arosa. A 2 de marzo del 2011. Miércoles.      Escribo esta entrada desde la caseta del control de carga, junto al portalón de popa del Reyes V. Es en esta caseta y sus alrededores donde paso la mitad de cada jornada desde hace un par de semanas.  … Continúa leyendo Días en Villagarcía de Arosa

Somos carne de rolones

Vista de la popa del rolón European Pioneer atracado en el puerto de Larne, Irlanda del Norte, a finales del 2003

Mi compañero se había acodado en la regala y lanzado un espeso escupitajo por la borda. Observaba como sin ver los cerros nevados norirlandeses más allá del recinto portuario, la mirada perdida en el recuerdo. Así se mantuvo un rato, en silencio.

El tratado del capitán Ciscar

D. Gabriel Ciscar y Ciscar, capitán de la Real Armada.

Siendo como soy, amante de los libros y la literatura, entre mis mayores aficiones se encuentra la de visitar librerías de viejo o de lance y librerías anticuarias, donde se amontonan obras antiguas, descatalogadas, casi desaparecidas y a menudo olvidadas.

PISA

La Coruña, a 10 de diciembre de 2010. Viernes. Hace tres semanas, en la entrada de Contra viento y marea titulada De libertades, mencionaba en mi disertación el lamentable nivel de la Educación en España, la falta de cultura que aquejamos las nuevas generaciones y la ausencia de capacidad para entender, pensar y razonar por uno mismo. Pues resulta que hace sólo unos días vino a publicarse el llamado Informe PISA, que corrobora y confirma buena parte de mis anteriores afirmaciones en lo referido a nuestro nivel cultural y educativo. A pesar de no descubrirme nada nuevo, el informe me causa tristeza e indignación. Y miedo. El resultado es desolador.

De libertades

La Libertad iluminando al mundo.

Valencia, a 19 de noviembre de 2010. Viernes. Esta semana escribiré sobre las libertades. Hace no mucho tiempo me vi envuelto en un animado debate en Internet, lidiando con progres empedernidos, neoconservadores convencidos y demás gentes de bien: Eso de "la libertad" para todo y todos, y demás demagogia manida y barata, tan en boca de todos en estos tiempos, está muy bien y suena muy bonito. Idílico. Pero si de mí dependiera, yo no le daría la libertad a nadie que no estuviera preparado para recibirla. ¿Acaso le daría cualquier hombre sensato la libertad a un feroz león salvaje en medio del pueblo?

Swäbisch Gmünd

Los verdes y altísimos árboles de las lindes del Bosque Negro, desde el Club de Caza local.

Agosto del 2010.     Pasaron mis estivales días de azules a verdes. Cambié, durante unas semanas, los calores de la costa levantina española y el azul del Mediterráneo por el más benévolo clima del Bosque Negro germano y el verde de sus forestas. De sus lindes, en realidad. De la noche a la mañana me vi de nuevo liando el petate y largando cabos, rumbo Norleste, con día de salida pero sin fecha de retorno. Tal y como se debe emprender cualquier viaje saludable.