La cachicuerna

Flotilla de AVEs atracados en la estación.

Salí de la estación. El día había amanecido nublado y fresco, gris, pero no parecía amenazar lluvia. Pensé en obsequiarme con un chocolate con churros en el Avenida, un café clásico de la ciudad, de los de toda la vida. Atravesé el aparcadero de la estación y descendí la escalinata de piedra hasta la Avenida de Compostela, con sus grandes árboles meciéndose al viento.

Esos locos inconscientes en sus aparatos voladores 

Un aeroplano sobrevuela alegremente una cordillera rocosa. (Fotografía de autor desconocido)

Luanda, Angola. A 1 de abril del 2009. Miércoles. Aunque el hechizo de África me impele a permanecer observando acodado en la ventana de mi habitación del hotel en el que me hospedo, en Luanda, me obligo a venir a sentarme a continuar el relato de este viaje.